Corredor Chocó-Manabí

El Corredor de Conservación Chocó-Manabí (CCCM) es una iniciativa regional (transfronteriza) que permite articular, de manera sostenible, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo socioeconómico. El Corredor forma parte del hotspot Tumbes-Chocó Magdalena, que se extiende desde el sur de Panamá en la región del Darién, por las estribaciones occidentales de la cordillera de los Andes de Colombia y Ecuador hasta llegar a la región tumbesina al norte del Perú. El CCCM también incluye las estribaciones occidentales de los Andes, las cuales forman parte del hotspot Andes Tropicales. Esta vasta región ha sido identificada como una de las zonas más importantes del mundo para la conservación debido a su gran diversidad biológica y a las fuertes presiones que enfrenta.
El CCCM cubre una superficie aproximada de 200.000 km 2 y comprende los bosques húmedos y muy húmedos de la región del Pacífico en Colombia y Esmeraldas en Ecuador, así como los bosques secos de la provincia de Manabí en Ecuador.
Conservación Internacional (CI) inició las acciones para la creación y consolidación del CCCM en el año 2002, en cooperación con instituciones públicas, organizaciones no gubernamentales y comunidades de Colombia y Ecuador y el apoyo financiero del Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF, por sus siglas en inglés).
El CEPF es una alianza interinstitucional entre el Banco Mundial, el Fondo Ambiental Global (GEF), Conservación Internacional, la Fundación MacArthur, el gobierno de Japón y el gobierno de Francia, para el financiamiento de estrategias de conservación de la biodiversidad de los hotspots más amenazados del mundo.
CI-Ecuador impulsa la creación y consolidación del CCCM como un espacio sub-regional, biológica y estratégicamente definido, seleccionado como una unidad de planificación e implementación de acciones de conservación a gran escala. Su objetivo es mantener la conectividad entre superficies naturales, mediante la creación, ampliación y consolidación de áreas protegidas, la recuperación de zonas degradadas y la promoción de sistemas productivos amigables con la biodiversidad.
El CCCM constituye como una zona de convergencia de dos “hotspots”: Andes Tropicales y Tumbes-Chocó-Magdalena que alberga una gran diversidad y alto endemismo de plantas vasculares (9.000 especies), aves (830 especies, 10,2% son endémicas), mamíferos (235 especies, 25,5% son endémicas), anfibios (350 especies, 60% son endémicas), entre otros. Sin embargo, la biodiversidad del Corredor está seriamente amenazada por la deforestación indiscriminada, la explotación maderera ilegal, la construcción de carreteras, la existencia de cultivos ilícitos y el establecimiento de monocultivos de escala industrial de palma aceitera y otras especies comerciales.
Por otra parte, en el Corredor habitan cerca de 3’726.000 personas con una amplia diversidad cultural y étnica, incluyendo varias nacionalidades indígenas, comunidades afrodescendientes y mestizos. En el sector ecuatoriano habitan las nacionalidades Awá, Chachi, Épera, Huancavilca y Manteño-Jama-Coaque, mientras que en Colombia están asentados los pueblos Emberá, Katío, Chamí, Wounana, Eperara-Siapidara, Tule y A’wa. Muchas de estas comunidades viven en condiciones de extrema pobreza y dependen de los ecosistemas naturales para su subsistencia.
La estrategia del Corredor Chocó-Manabí incluye las siguientes líneas estratégicas:
- Establecer y fortalecer mecanismos locales y regionales para promover la conservación de la biodiversidad a nivel de paisaje.
- Situar áreas protegidas (áreas núcleo) y especies endémicas y amenazadas bajo un manejo mejorado.
- Identificar y promover prácticas de desarrollo sostenible en comunidades cercanas a las áreas protegidas seleccionadas.
Durante la primera fase (2002-2007) los proyectos apoyados por el CEPF se enfocaron en cinco “ventanas” o micro-corredores: Darién y la cuenca del río San Juan en Colombia, la zona fronteriza entre Colombia y Ecuador, los bosques remanentes en la cordillera de Mache-Chindul, y los bosques secos del Parque Nacional Machalilla y la cordillera de Chongón-Colonche en Ecuador.
En la segunda fase del CEPF (2010-2012) los proyectos en el Corredor se enfocarán principalmente en la consolidación de acciones en la ventana binacional. Así, en Ecuador el CEPF contribuirá a la consolidación de las Reservas Ecológicas Cotacachi Cayapas (243.638 ha) y Manglares Cayapas Mataje (51.300 ha), y a la conservación de los bosques nativos mediante su ingreso al Programa Socio Bosque, gracias al apoyo técnico y financiero a las nacionalidades Chachi y Awá y a las comunidades afroecuatorianas que habitan en el Chocó ecuatoriano.
| Reserva Ecológica Cotacachi Cayapas |
| La Gran Reserva Chachi |
| Carbono de conservación en la Laguna de Cube |




